Es posible que, además de los efectos que se espera obtener con un medicamento, estos puedan provocar algunos efectos no deseados. Algunos de estos efectos pueden requerir atención médica, por lo que debes consultar inmediatamente a un médico si se presenta alguno de los siguientes síntomas tras consumir paracetamol: – Dolor de estómago, diarrea, vómitos o ictericia (coloración amarillenta de la piel). – Trastornos sanguíneos que se pueden manifestar en escalofríos, fiebre, úlceras en la boca, irritación de la garganta, o bien, debilidad o cansancio y hemorragias. – Hepatitis, es decir, que la piel y los ojos tomen tonos amarillos. – Falla renal, manifestada en una disminución de la orina. También pueden ocurrir otros efectos no deseados que no requieran de atención médica y que pueden desaparecer con el uso, que el organismo se acostumbra al medicamento; no obstante, si estos continúan o se intensifican, debes consultar con un médico inmediatamente. Otro efecto que puede provocar el paracetamol en pacientes sensibles son reacciones alérgicas en la piel, como picazón y manchas, o malestares estomacales. También es importante mencionar que el uso en sobredosis del paracetamol y/o su consumo por periodos prolongados puede producir daño hepático, daño renal y alteraciones sanguíneas.