Hablar sobre placer, gustos o juguetes íntimos todavía sigue siendo un tabú para muchas parejas, incluso cuando el deseo de probar algo nuevo, se asoma en la relación. La duda común es, ¿cómo introducir el tema sin sentir vergüenza o temor a ser juzgados?
El placer también se comunica
El uso de lubricantes en pareja no son señal de “nos falta algo” sino más aliados que ayudan a sentir más, conectar mejor y disfrutar sin límites. Iniciar la conversación (aún con vergüenza o temor) puede ser una puerta abierta a una vida sexual más consciente y divertida.
Expresa desde lo emocional, no desde la queja
Puedes cambiar tu enfoque y en vez de decir “no está funcionando”, puedes hablar desde el deseo, comentando a tu pareja algo como: “estuve leyendo sobre cosas nuevas que podríamos probar juntos/as”, “vi un lubricante con ingredientes afrodisiacos, suena muy interesante, ¿lo probamos?”
Crea la experiencia
Muchas veces, hablar de un lubricante se siente menos invasivo si lo haces en un plan sensual con música, velas, un masaje, besos cariñosos y Azucena sobre la mesa.
Azucena con ingredientes como ginsen y L-arginina, no sólo mejora la experiencia física, también activa tus sentidos y despierta lo más intenso de cada encuentro.
Recuerda que usar lubricantes no es señal de algo anda mal, es un acto de conexión, cuidado y libertad sexual.