Este cáncer es una de las afecciones que más impacto tiene en la salud femenina, pero es uno de los pocos que se puede prevenir casi al 100% si se actúa a tiempo.
En el marco del Día Mundial de la Prevención del Cáncer Cervicouterino, queremos que tengas la información necesaria para protegerte y cuidar a las mujeres que amas.
El VPH
La causa principal de este cáncer es el Virus del Papiloma Humano (VPH) que se transmite por contacto sexual. Lo más peligroso es que muchas veces no presenta síntomas visibles, por lo que una persona puede portarlo y transmitirlo sin saberlo. Por eso, no debemos esperar a sentirnos «mal» para actuar.
Tu escudo principal: La Vacunación
La vacuna contra el VPH es la herramienta de prevención más potente que existe, lo ideal es administrarla entre los 9 y 12 años, antes de que se inicie la vida sexual así el sistema inmune se prepara para combatir el virus antes de cualquier exposición, reduciendo drásticamente el riesgo de desarrollar lesiones cancerosas en el futuro.
El Papanicolau (PAP)
Si ya iniciaste tu vida sexual, el Papanicolau es tu cita anual más importante. Este examen detecta cambios o anomalías en las células del cuello uterino mucho antes de que se conviertan en cáncer.
Es un procedimiento rápido, no duele y puede marcar la diferencia entre un tratamiento preventivo sencillo y una enfermedad avanzada.
Señales de alerta: Escucha a tu cuerpo
Atenta a estos síntomas:
- Sangrados inusuales (fuera de tu periodo menstrual).
- Dolor persistente durante las relaciones sexuales.
- Flujo vaginal con características diferentes a lo habitual (color u olor extraño).
Prevenir es un acto de amor propio
Conocer tu cuerpo, llevar un registro de tu ciclo y acudir a tus controles anuales te da el control sobre tu salud.
Actifem te acompaña en cada paso de tu cuidado integral. ¡Haz tu cita hoy!