Si de pronto ves que tu bebé que dormía horas seguidas ahora empieza a despertarse cada 45 minutos o lucha contra la siesta como si fuera una batalla, está viviendo la regresión del sueño. Aunque el nombre suena a «retroceso», en realidad es una señal de que tu bebé está alcanzando grandes hitos en su desarrollo.
Su cerebro está tan ocupado aprendiendo nuevas habilidades (gatear, hablar, procesar el mundo) que le cuesta desconectarse. Esto suele ocurrir a los 4 meses, 8-10 meses, al año y a los dos años.
Para sobrevivir a esta etapa sigue estas recomendaciones:
Crea una rutina de sueño especial
Cuando el cerebro del bebé está hiperestimulado, cualquier ruido ambiental puede desvelarlo por completo:
- El ruido blanco con sonidos como lluvia constante ayudar a “tapar” los sonidos de la casa o la calle.
- La música con melodías suaves en repetición ayuda a que el cerebro del bebé asocie ese sonido específico con el momento de descanso profundo. Al ser un ciclo continuo, evita que el silencio absoluto le cause alerta si se despierta entre ciclos de sueño.
Cuida su higiene y comodidad
Un bebé que se siente incómodo no podrá volver a dormirse fácilmente tras un despertar nocturno. Así que es fundamental:
- Usar un pañal de alta absorción para mantener su piel seca y protegida contra roces, como los Pañales premium Pompiglos.
- Aplicar pomada contra escaldaduras entre cambios de pañal crear una barrera que lo proteja de irritaciones, como la Pomada Pompiglos.
Si es necesario cambiarlo, hazlo con luz tenue y movimientos lentos.
Consejo Pompiglos
- Mantén la rutina: No cambies tus horarios, la consistencia le da seguridad al bebé.
- Adelanta la hora de dormir: Si las siestas fueron malas, acostarlo 15 o 30 minutos antes puede evitar que llegue sobregirado a la noche.
- Paciencia y turnos: Recuerda que es una fase. Si es posible, túrnate con tu pareja para que ambos puedan tener al menos un bloque de sueño reparador.