Descanso y nutrición:  Lo que más necesitas en el tercer trimestre 

Cuando pensamos en cuidados durante el embarazo, solemos enfocarnos en la alimentación, los controles médicos y la suplementación. Pero hay un pilar que muchas veces se subestima: el descanso.  

En el tercer trimestre, cuando el cuerpo llega a su punto de mayor exigencia, dormir bien deja de ser un lujo para convertirse en una necesidad real tanto para la mamá como para el bebé. 

 

¿Por qué se vuelve difícil descansar en el tercer trimestre? 

Existen razones muy concretas que explican por qué el descanso se complica en esta etapa: 

  • La pancita crece
    A medida que tu bebé gana tamaño, encontrar una posición cómoda para dormir se convierte en todo un desafío. La presión sobre la espalda, las caderas y el diafragma hace que ninguna posición sea agradable. Además, el aumento de volumen abdominal dificulta moverse en la cama y puede empeorar la respiración o el reflujo 

 

  • Las visitas nocturnas al baño
    El crecimiento del útero ejerce presión sobre la vejiga, lo que provoca despertares frecuentes durante la noche. Es incómodo, pero completamente normal en esta etapa. 

 

  • Los cambios hormonales
    Las hormonas del embarazo, especialmente la progesterona, alteran los ciclos naturales del sueño. Aunque el cuerpo está agotado, conciliar y mantener el sueño profundo se vuelve más difícil. 

 

  • El calor corporal
    En el tercer trimestre, la temperatura del cuerpo aumenta de forma natural. Esto puede generar incomodidad nocturna, especialmente en climas cálidos o en épocas de calor. 

 

Más allá de la comodidad, el descanso cumple funciones vitales durante el embarazo que van mucho más allá de recuperar energía. 

  • Absorción de nutrientes
    Durante el descanso, el cuerpo realiza gran parte de sus procesos de recuperación y asimilación de nutrientes. Un descanso insuficiente puede afectar la forma en que tu organismo aprovecha el hierro, ácido fólico, el DHA y otros nutrientes que consumas, reduciendo su impacto en tu bienestar y en el desarrollo del bebé. 

 

  • Regulación hormonal
    El descanso regula las hormonas del estrés como el cortisol. Niveles elevados de cortisol de forma sostenida pueden afectar negativamente tanto a la mamá como al bebé, generando mayor fatiga, irritabilidad y dificultades en la concentración. 

 

  • Crecimiento del bebé
    Durante el sueño profundo de la mamá, el bebé también descansa y consolida su propio desarrollo. Es en estos momentos de quietud donde muchos de los procesos de crecimiento se intensifican. 

 

Hábitos que pueden ayudarte a descansar mejor 

No siempre es posible dormir de corrido, pero sí hay pequeños ajustes que pueden mejorar la calidad de tu descanso: 

  • Duerme de lado: Preferentemente del lado izquierdo, esta postura favorece la circulación y el aporte de sangre y nutrientes al feto. Especialistas recomiendan evitar pasar muchas horas boca arriba en el tercer trimestre. 
  • Reduce líquidos por la noche: Hidratarte bien durante el día y reducir el consumo de líquidos en las últimas horas antes de dormir puede disminuir las visitas nocturnas al baño. 
  • Mantén una rutina de relajación: Una ducha tibia, música suave o una lectura tranquila antes de dormir ayudan a preparar el cuerpo y la mente para el descanso. 
  • Descansa cuando puedas: Las siestas cortas durante el día son completamente válidas y necesarias en esta etapa. 

 

Descanso y nutrición 

Mientras duermes, tu cuerpo procesa y distribuye todo lo que consumiste durante el día. Tomar tu suplemento prenatal cada día y priorizar el descanso no son acciones separadas, son dos hábitos que juntos potencian tu bienestar y el de tu bebé. 

 

Conclusión

El tercer trimestre pone a prueba el cuerpo de muchas maneras, y el descanso es una de las áreas donde más se nota. Escuchar lo que tu cuerpo necesita, crear pequeños hábitos que favorezcan el sueño y mantener una nutrición completa son las claves para transitar esta etapa con más calma y energía.