Muchos padres se sorprenden cuando su hijo comienza a quejarse de dolor en las piernas al final del día o durante la noche. Estas molestias, conocidas comúnmente como dolores de crecimiento, son bastante frecuentes en la infancia y suelen aparecer en niños activos que están en etapas de desarrollo.
Aunque el nombre puede generar preocupación, en la mayoría de los casos se trata de molestias benignas y temporales. Aun así, es normal que los padres tengan muchas preguntas sobre este tema. A continuación respondemos algunas de las más comunes.
¿Qué son exactamente los dolores de crecimiento?
Los llamados dolores de crecimiento son dolores musculares que suelen aparecer en las piernas, especialmente en los muslos, pantorrillas o detrás de las rodillas. A pesar de su nombre, no existe evidencia de que estén directamente causados por el crecimiento de los huesos.
Muchos especialistas consideran que pueden relacionarse con la actividad física diaria, el uso intenso de los músculos o el cansancio acumulado durante el día.
¿A qué edad suelen aparecer?
Estos dolores suelen presentarse con mayor frecuencia en niños entre los 4 y los 12 años, aunque pueden variar según cada niño.
En general, aparecen en momentos en que los niños están muy activos: cuando juegan, corren, practican deportes o pasan mucho tiempo en movimiento.
¿Por qué suelen aparecer por la noche?
Una de las características más comunes de los dolores de crecimiento es que aparecen al final del día o durante la noche. Esto ocurre porque, después de un día lleno de actividad, los músculos pueden quedar fatigados.
Es habitual que el niño se despierte con molestias en las piernas, pero al día siguiente se encuentre bien y pueda continuar con sus actividades normales.
¿Cómo pueden ayudar los padres cuando aparece el dolor?
Cuando un niño experimenta este tipo de molestias, hay algunas medidas simples que pueden ayudar a aliviar el malestar:
- Realizar masajes suaves en las piernas
- Aplicar calor local para relajar los músculos
- Favorecer el descanso después de un día activo
- Mantener una buena hidratación
En algunos casos, cuando el dolor resulta más incómodo, los padres pueden considerar el uso de analgésicos pediátricos indicados para niños, siempre siguiendo las recomendaciones del profesional de salud.
Entre las opciones disponibles, Nodol Pediátrico, ibuprofeno en formato stick pack con sabor a naranja, está indicado para niños a partir de los 7 años y puede utilizarse para aliviar molestias dolorosas cuando sea necesario, siguiendo las indicaciones correspondientes.
¿Cuándo conviene consultar al pediatra?
Aunque los dolores de crecimiento suelen ser benignos, es recomendable consultar con un profesional si:
- El dolor es muy intenso o persistente
- Solo afecta una pierna de forma constante
- Aparece hinchazón, enrojecimiento o dificultad para caminar
- El dolor continúa durante el día
Estos signos pueden indicar que se trata de otra condición que requiere evaluación médica.
Comprender y acompañar
Los dolores de crecimiento forman parte de la experiencia de muchos niños durante su desarrollo. Para los padres, comprender qué ocurre y cómo acompañar estos momentos puede ayudar a manejar las molestias con mayor tranquilidad.
Con descanso, cuidado y atención a las señales del cuerpo, la mayoría de estos episodios desaparecen con el tiempo, permitiendo que los niños sigan disfrutando de su etapa de juego, aprendizaje y crecimiento.