¿El resfrío está haciendo demasiada bulla? Aprende a reconocer los síntomas y aliviar el malestar

El verano no te hace inmune al resfrío. Los cambios bruscos de temperatura —entre el sol de la calle y el aire acondicionado, o una piscina fría y una tarde calurosa— bajan las defensas y abren la puerta a un cuadro de síntomas que, cuando aparecen todos juntos, se sienten como una orquesta desafinada dentro del cuerpo.

Los síntomas que hacen bulla

La nariz tapada o con secreción suele ser de las primeras señales en aparecer, seguida por estornudos que el cuerpo usa para intentar expulsar el virus. La garganta también da aviso temprano, con esa irritación que molesta al tragar, y a menudo se suma la tos, seca o con flema, que suele ser la última en desaparecer. A esto se pueden agregar dolor de cabeza, cuerpo cortado y una fiebre baja o unas simples décimas, muy distinta de la fiebre alta y repentina que caracteriza a la gripe.

Cómo aliviar el malestar en época de calor

En verano conviene reforzar la hidratación porque el calor y la fiebre aumentan la pérdida de líquidos más de lo habitual. También ayuda evitar los saltos bruscos de temperatura, como entrar y salir constantemente de ambientes con aire acondicionado o quedarse con la ropa mojada después de la piscina. El descanso sigue siendo clave porque es mientras dormimos que el cuerpo recupera energía para combatir el virus. ANTIGRIPAL LCH alivia varios síntomas a la vez —congestión, dolor y malestar general— para que el cuerpo se enfoque en sanar sin tanto ruido de fondo. Y si la fiebre es muy alta, los síntomas se prolongan más de una semana o cuesta respirar, es momento de consultar a un profesional de salud.

No dejes que el resfrío le baje el volumen a tu verano. Silencia la orquesta de síntomas a tiempo y seguí disfrutando de la temporada.