El día de las vacunas suele ser estresante, ver a nuestro bebé pasar por ese pinchazo nos parte el corazón. Lo que sigue es posible irritabilidad, fiebre leve o cambios en su digestión y todo eso puede ser agotador. Como padres, nuestro rol es brindarle el máximo confort para una recuperación rápida.
Manejo de temperatura y descanso
Es normal que tras la cita notes a tu bebé más decaído o con un poco de fiebre. Para calmarlo mantén un ambiente fresco, vístelo con ropa de algodón ligera y ofrécele lactancia o líquidos con más frecuencia.
El descanso es su mejor medicina en estas 48 horas.
Cambios de pañal
Ciertas vacunas como la del Rotavirus, pueden alterar su tránsito intestinal. Es muy común observar que la frecuencia de sus deposiciones aumenta drásticamente ¡hasta 10 veces al día!
Para que este proceso no sea molesto, la clave es una higiene que no interrumpa su descanso. Aquí es donde el Kit Pompiglos Premium se vuelve tu mejor aliado:
- Los pañitos premium con su fórmula que contiene bisabolol y alantoína calma la piel al contacto, evitando que el roce constante de la limpieza lo irrite más.
- Los pañales premium ultra seco dispersan la humedad de su piel, especialmente si las deposiciones son líquidas.
- La pomada aísla y protege la piel de la acidez, ayudando a prevenir escaldaduras antes de que empiece la rojez.
Mimos y mucha atención
Vigila la zona del pinchazo, es normal que esté un poco endurecida o roja y evita masajear el área. Lo que sí puedes hacer es darle muchos abrazos, el «contacto piel con piel» libera oxitocina, que ayuda a calmar el dolor de forma natural.