La hinchazón es una de las molestias más frecuentes durante el embarazo, puede aparecer en el abdomen, las piernas, los pies e incluso en las manos. Aunque suele ser un síntoma común y esperado, entender las causas que la ocasionan te ayuda a vivir esta etapa con mayor tranquilidad.
¿Por qué ocurre la hinchazón?
Existen varios factores fisiológicos que la explican:
- Retención de líquidos: El cuerpo aumenta su volumen sanguíneo y retiene más líquidos para favorecer la circulación hacia la placenta y el bebé.
- Cambios hormonales: La progesterona puede ralentizar el tránsito intestinal, lo que favorece a gases y sensación de distensión abdominal.
- Presión del útero en crecimiento: A medida que el útero aumenta de tamaño, puede dificultar el retorno venoso desde las piernas, ocasionando la inflamación de tobillos y pies.
- Poco movimiento: Permanecer mucho tiempo de sentada o de pie puede empeorar la acumulación de líquidos.
¿Qué puedes hacer si ya estás hinchada?
Practicar estos hábitos pueden ayudarte:
- Hidratación: El agua favorece el equilibrio corporal, bebe al menos 2 litros de agua por día.
- Evita el consumo excesivo de sodio: Una alimentación equilibrada baja en sal y ultra procesados contribuye al bienestar general.
- Eleva las piernas cuando descanses.
- Asegura un aporte adecuado de nutrientes: Suplementos prenatales como Fortalex refuerzan el sistema inmune de mamá y bebé con DHA de microalgas, ácido fólico, hierro Ferginate, yodo, vitamina D y una gama que completan 21 nutrientes en una sola cápsula.
Busca evaluación médica si presentas:
- Hinchazón repentina y severa.
- Dolor intenso.
- Cambios visuales.
- Dolor de cabeza persistente.
Informarte, mantener hábitos saludables y acudir a controles prenatales regulares te permite transitar el embarazo con menos complicaciones.