Tus amigos no son más guapos, solo tienen más valor que tú
No es que a ellos nunca les digan ‘tengo novio’ (se lo dicen, y muchas veces), la diferencia radica en su reacción: mientras tú conviertes un rechazo en tu identidad y decides que ‘todas son iguales’, ellos lo ven como una simple estadística.
Cuando a ti te frena un ‘no’ y decides no volver a acercarte, ellos entienden que esa no era la persona indicada y pasan a la siguiente. Su éxito no nace de una atracción irresistible, sino de su capacidad para no estancarse en el primer intento ni dramatizar ante una respuesta fría (que es algo que a todos nos pasa).
Al final, entiende algo básico: no se trata de convencer a una mujer que no tiene interés, sino de acercarte a la que sí lo tiene. ¿Vas a permitir que tu orgullo prefiera el drama antes que intentarlo de nuevo?