Con el paso del tiempo, el cuerpo femenino atraviesa muchos cambios: hormonales, metabólicos y microbiológicos. Uno de los más importantes —aunque poco comentados— es la alteración de la microbiota vaginal y urinaria.
Esa pérdida de equilibrio puede abrirle la puerta a las temidas infecciones urinarias, especialmente en la etapa de la menopausia y después de los 50 años.
Cuando el equilibrio se rompe
Durante la edad fértil, los estrógenos favorecen la presencia de bacterias “buenas”, como los lactobacilos, que protegen la mucosa vaginal y el tracto urinario.
Pero cuando los niveles hormonales disminuyen, estos microorganismos comienzan a reducirse. El resultado: la zona íntima se vuelve más vulnerable a bacterias patógenas, como E. coli, que pueden ascender hacia la vejiga y causar infección.
¿Cuáles son las cepas probióticas que aporta Urical?
Urical combina cepas probióticas específicas que actúan de forma complementaria para apoyar el equilibrio urinario y femenino.
Lactobacillus rhamnosus
- Ayuda a reforzar la microbiota protectora.
- Contribuye a dificultar la adhesión de bacterias no deseadas.
- Apoya la estabilidad del entorno urinario en el uso continuo.
Lactobacillus casei
- Compite directamente con patógenos urinarios, impidiendo su colonización y crecimiento.
- Produce ácido láctico, manteniendo un pH bajo en la vagina y vejiga, un entorno menos favorable para bacterias uropatógenas.
- Ayuda a restaurar y mantener la flora vaginal y urinaria normal, especialmente después de desequilibrios.
Lactobacillus crispatus
- Es una de las cepas más importantes en la microbiota femenina saludable.
- Ayuda a mantener un pH adecuado, clave para la protección natural.
- Contribuye a una barrera biológica más fuerte en la zona urinaria y vaginal.
¿Por qué esta combinación es clave?
Estas cepas no trabajan solas: Se complementan, ayudando a mantener un ecosistema equilibrado, estable y mejor preparado para enfrentar desequilibrios diarios y su fórmula con extracto de arándano rojo, un ingrediente ampliamente estudiado por su capacidad para ayudar a prevenir que ciertas bacterias se adhieran a las paredes de la vejiga.
En conclusión
Los probióticos son aliados silenciosos pero poderosos. Ayudan a fortalecer las defensas naturales del organismo y a mantener un sistema urinario equilibrado, especialmente en etapas donde el cuerpo necesita un apoyo extra.
Urical los integra en tu rutina para apoyar tu bienestar íntimo.